El periodismo literario, conocido también como Nuevo Periodismo, es la corriente que surge durante los años 1960 en losEstados Unidos mientras el contexto sufría marcados cambios, tanto sociales como culturales; éste se caracteriza por aplicar técnicas de la literatura de ficción entre otros de los estilos que hasta esa época no eran considerados correctos por la vieja guardia periodística.

Este método propone nuevas formas de exponer reportajes, crónicas y entrevistas a través de dos aspectos básicos: la investigación que se encarga de mantener las mismas exigencias del buen periodismo y la estética que se enfoca en la descripción detallada, lo cual hace que los reportajes sean leídos como relatos, enmarca contextos vívidos, caracteriza en detalle y usa un lenguaje muy urbano.

Cabe dentro de este género un papel más importante para el periodista, dándole protagonismo por medio de opiniones donde expone su punto de vista con respecto a los hechos, sin dejar de ser objetivo.

Entre los representantes más destacados de este género se encuentran: Tom Wolfe, Norman Mailer, Hunter S. Thompson y Truman Capote; el último, autor del libro "A sangre fría", una novela de no ficción que combinaba elementos de la literatura con otros típicos de una investigación periodística.

Truman Capote (Truman Streckfus Persons) era un periodista estadounidense conocido principalmente por obras como "Breakfast at Tiffany's" (Desayuno en Tiffany's) y "A sangre fría"; su infancia la vivió en las granjas de sur de los Estados Unidos donde, según palabras de él, comenzó a escribir para compensar el sufrimiento de ser aislado durante su infancia.

En 1966 es autor de su más celebrada pieza, una novela que crea el referente a lo que posteriormente se conocería como Nuevo Periodismo en E-E.U-U., ésta acredita el término "non fiction novel". "A sangre fría" se publica cinco años después de una ardua investigación acerca del asesinato de la familia Clutter, la mismas es llevada al cine por Richard Brooks; Holcomb, Kansas es el escenario de un crimen que no dejó ningún otro remedio a la sociedad norteamericana que no fuera acoplarse con miedo, desesperación y desconfianza a un crimen que sólo suponía que cualquiera podía ser asesinado en cualquier momento.

Los Clutter eran una familia agricultora, religiosos, trabajadores, generosos, sanos, no parecían tener enemigos, eran todo lo que podía esperarse de una típica familia norteamericana en la década de los 50, asesinados por dos ex convictos, Hickcock y Smith que se excusaron en que hallarían una caja con grandes cantidades de dinero dentro de la casa de la familia, no la hallaron y de todos modos asesinaron a los Clutter y sus dos hijos adolescentes.

Huyeron a México, regresaron a E-E.U-U. hasta que se identificaron como asesinos y arrestados, allí conocieron a uno de los ex trabajadores de la granja de los Clutter quien aseguró que había una caja fuerte llena de dinero suficiente para mantener la granja, lo cual resultó ser falso ya que a pesar de manejar sumas altas de dinero el señor Clutter lo hacía por medio de cheques, de hecho, la suma que los asesinos encontraron aquél día no superaba los cincuenta dólares.

Luego de haber alargado el proceso que inició en 1960 por presunta injusticia en el mismo, en 1965 se cumple la condena impuesta inicialmente: la horca.

Es una obra que en principio era "carne de reportero" y que al fin de cuentas entró a formar parte de la lista de clásicos universales de su época.

Es narrada con un estilo dinámico, cercano, detallista, minucioso y un lenguaje sencillo, lo que la hace fácil de leer, accesible para casi cualquiera. Puede leerse en pocos días si se dispone del tiempo porque su historia atrapa. Está fabulosamente contada, mezclando los dos puntos de vista: el de las víctimas del suceso y el de sus culpables.

No se trata de un libro de misterio, ya que desde el primer momento sabemos quiénes son los asesinos, pero resolver un caso tan complicado es lo que hace que nos enganche, sobre todo en esa época que apenas había medios para hacer investigación.